Joven fumigador a punto de perder un ojo PDF Imprimir E-mail
Jueves, 24 de Diciembre de 2009 00:00
A 15 kilómetros de Riohacha, en la vía que de esta ciudad conduce a Maicao, ayer a las 11 de la mañana, un automóvil familiar, que venía cargado con pimpinas de gasolina, con destino al municipio de Dibulla, sufrió el estallido de una de sus llantas y luego se volcó quedando envuelto en llamas.
A bordo del automotor iba Roberto Cardona, un hombre de 45 años, y su hijo identificado como Roberto Cardona Chiquillo, quienes sufrieron graves quemaduras en todo su cuerpo, siendo remitidos inicialmente a la Clínica Cedes y luego enviados a la Clínica General del Norte en la ciudad de Barranquilla, debido a la complejidad de su estado de salud.
Los dos heridos registran quemaduras en la cara y el tórax; el hijo presenta quemaduras de segundo grado en un 30% de su cuerpo, mientras que el progenitor sufrió quemaduras también de segundo grado en un 20% de su humanidad, por lo que padre e hijo tendrán que pasar la noche de recordación del nacimiento del Niño Jesús en un centro asistencial.
En las afueras de la clínica, ningún familiar se había hecho presente, pero Diario del Norte, que estuvo presente en el lugar del siniestro, pudo constatar que el automotor anduvo prendido por lo menos unos 40 metros hasta cuando se salió de la carretera, cayendo a una zanja de aproximadamente unos dos metros de profundidad.
Nadie se explica cómo el niño pudo sobrevivir a semejante conflagración, ya que el auto corría como una bola de fuego. “Es una verdadera irresponsabilidad de ese padre cargar con su hijo a esa edad, en un carro lleno de gasolina, pero también falta más control por parte de la Policía. Uno no entiende cómo la Policía deja transportar ese tipo de combustibles en carros que no están aptos para esos menesteres”, precisó Eusebio Pinto Rivadeneira, en las afueras del centro asistencial.
De otro lado, los policías que atendieron el caso no permitieron ningún tipo de información, siendo ellos los más indicados para suministrar los datos, pues ellos los obtuvieron de primera mano.
 

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